-“¿Qué tal están?”- Me pregunto mientras se levantaba y se sentaba a mi lado en la cama.
-“Bien, la verdad es que les he notado muy alegres, son lo único que tengo, aparte de ti claro está.”
-“Siempre me tendrás.”- Me acababa de despertar y ya me estaba muriendo de sueño, no pude evitar bostezar y Ray al verlo no pudo evitar sonreírme.-“Creo que deberías dormir otro poco.”
-“Como si no hubiera dormido ya bastante.”
-“Pero este rato te ha dejado exhausta, duerme un rato anda.”
-“Tu también tienes cara de cansado, ¿Duermes conmigo?”
-“Claro.”-Me dio un beso en la frente y se tumbo a mi lado. Apoye mi cabeza sobre su pecho y al rato, gracias a sus caricias sobre mi hombro y el latir regular de su corazón, me quede dormida.
La verdad es que dormí bastante mal, me iba a costar más de lo que pensaba el acostumbrarme a esta nueva vida, pero estaba dispuesta a esperar el tiempo que hiciera falta.
Me despertó Ray y yo me sentí como si solo hubiesen pasado apenas unos minutos.
-“Buenos días cuore.”-Me dijo acariciándome la mejilla.-“¿Cómo has dormido?”
-“¿La verdad? Un tanto incomoda, pero será hasta que me acostumbre, supongo.”-Le dije restregándome los ojos.-“¿Tú que tal?”
-“No he podido dormir mejor.”-Me dijo mientras me guiñaba un ojo.
-“¡Serás mentiroso!”-Le dije al ver que bostezaba.
-“Es que tus ronquidos no me dejaban dormir.”
-“¡Ha! Como te odio”-Le dije dándole con la almohada en la tripa-“¿Cómo te atreves a decir que ronco?”
-“Porque me encanta picarte.”- Y me empezó a hacer cosquillas en la tripa. ¡Tenía cosquillas! Y no podía parar de reírme y retorcerme.
-“¡Para por favor!”-casi no podía hablar de las cosquillas que me estaba haciendo.-“¡Para, para, que no aguanto!”
-“Veo que ya se han despertado”- Nos saludo el doctor al entrar en la habitación.
-“Buenos días”-Dijo Ray levantándose rápidamente de la cama.
-“Déjeme ver su herida señorita Morgan.”-Me dijo con cara de pocos amigos y acercándose para quitarme la venda de la cabeza.-“Esto ya está empezando a cicatrizar correctamente, creo que voy a darle ya el alta.”
No podía creerme lo que acababa de oír. ¿Me podía ir ya a casa? Bueno, con casa me refería claro esta a la casa de Ray.
-“Solamente le pido que no haga nada que pueda poner en peligro su cabeza por lo menos hasta dentro de dos meses, y volar hasta dentro de una semana como poco ni se le ocurra.”-Me dijo mientras firmaba unos papeles. -“Ahora vendrá una enfermera con los papeles del alta, mientras tanto puede vestirse.”
Me iba a ir por fin a casa; la verdad es que no me había enterado de mi estancia en el hospital, pero el único día que había estado consciente me había parecido eterno. Lo había disfrutado, no podía negarlo, por fin sentía, pero necesitaba salir al exterior, notar el roce del viento sobre mi piel, sentir el suelo bajo mis pies…
La reina de la noche
Muchisimas gracias por pasaros. Y si teneis preguntas, ideas o cualquier cosa, podeis dejarme un comentario o bien en la cbox o en las entradas, o sino escribirme a: la.reina.de.la.noche@hotmail.com
Un beso para todos.
Angi
sábado 14 de noviembre de 2009
El bosque (30)
suspirado por Angi 5 suspiros de la noche
Contenido: "El bosque"
viernes 6 de noviembre de 2009
El bosque (29)
-“¿Te doy alergia?”-Le pregunte con tono divertido y a la vez haciéndome la ofendida.
-“¿Por qué lo dices?”-Me dijo extrañado.
-“¿Qué haces que no estás sentado a mi lado?”
-“Te acabas de despertar y ya estas soltando de las tuyas. Eres única.”-Me dijo mientras se acercaba y se sentaba al borde de la cama.-“Por cierto, te han llamado unas cuantas veces al móvil Jordan y Ana. Me pidieron que les llamase cuando te despertaras, pero creo que va a ser mejor que les llames tú, ¿Te encuentras con cuerpo para hablar con ellos?”
-“Claro, ahora mismo les llamo.”-y alargue el brazo hacia la mesita que estaba al lado de la cama para coger el móvil.-“Primero llamare a Ana.”-No había pensado lo que le iba a decir, pero sin duda esta conversación iba a ser mucho más fácil que la última que tuve con ella. Marque el número lentamente disfrutando del tacto de las teclas del móvil contra las yemas de mis dedos, y lentamente subí el teléfono hasta que llego a rozar mi oreja.
-“¿Ray?”-Oí la voz de Ana preguntando.
-“¡Soy yo Ana!”
-“¡Rose! ¡O dios mío por fin has despertado! No sabes lo angustiada que he llegado a estar, he tenido a Ray todo el día pegado al teléfono. ¿Cómo te encuentras reina?”
-“Muy bien. Siento un extraño, como pinchazo en la cabeza, no sabría decir muy bien lo que siento, solo que me molesta y a ratos duele, pero por el resto todo estupendo.”
-“¡Es un milagro Rose! ¡Por fin lo has conseguido! No me lo puedo creer. Rose ¿te das cuenta? ¡Puedes sentir! O necesito verte ya para darte el mayor abrazo del mundo.”
-“Pues hasta dentro de una semana como poco no podre volar, así que habrá que esperar un poco para ese enorme abrazo.”
-“O Rose, estoy tan feliz por ti. Me alegro de que hayas ido a ese viaje, y de que hayas conocido a Ray. Es lo mejor que te ha podido pasar.”
-“Lo sé.”
-“Rose, lo siento muchísimo amor, no creas que no quiero tirarme horas y horas hablando contigo, pero tengo que seguir con el trabajo que voy muy atrasada. Perdóname.”-Se disculpo, notaba como estaba agobiada por tener que dejarme, pero la vería en unos días y podía llamarla por las tardes.
-“No te preocupes Ana, ya te llamare cuando salga del hospital, tú no te preocupes por nada.”
-“Te quiero muchísimo Rose, tendremos que celebrarlo cuando vuelvas.”
-“No esperaba menos”- Y nos empezamos a reír las dos.-“Te quiero Ana.”
Ahora tocaba llamar a Jordan, mientras esperaba a que contestara el teléfono me quede mirando a Ray. Esperaba pacientemente a que terminara de hablar por teléfono, mirándome; observando cada gesto que hacía. No podía estarme quieta, pasaba mi mano por encima de cada superficie que se encontraba a mi alcance, podía sentir la rugosidad de la pared al pasar mi mano por ella, la suavidad de las sabanas rozando mis piernas, el frio del cabecero de hierro de la cama. Estaba alucinada. ¿Cómo podía sentir tantas cosas distintas? Jamás había llegado a pensar que pudiera estar viviendo esto en la realidad.
-“Ray, ¿Ha despertado ya?”- Fue lo primero que oí.
-“¡Claro que ha despertado!”- Le dije casi gritando por la alegría que sentía al oír su voz.
-“¡Rose! ¿Cómo estas?”-Me pregunto con una nota de nerviosismo y alegría en la voz.
-“¡Jordan tendrás que ver esto! ¡Siento, puedo sentir!”-Le dije mientras volvían a caer lágrimas de mis ojos.-“Ahora mismo estoy sintiendo todo, la suavidad de la sábana, el calor del verano, mis lágrimas. ¡Todo!”
-“¡Rose, eso es genial!”-Me contesto aumentando el nerviosismo en su voz.-“¿Cuándo volverás?”
-“Pues como en dos semanas supongo. ¿Tú ya estás en casa?”
-“Sí, y al final la casa no la compro. Se va a quedar tal cual está, así mis padres podrán volver aquí, y a Martita le encanta esto, así que le vendrá bien volver de vez en cuando.”
-“Nos veremos pronto J, ya veras como el tiempo se pasa volando.”
-“Te quiero Rose.”
-“Adiós J.”-Y colgué el teléfono.
Me quede mirando a Ray sin decir nada y sonriendo de oreja a oreja. Me sentía algo estúpida, ya que no podía sacarla de mi cara, ¿pero como quitarla cuando había estado tantos años esperando este momento? Ray sonreía también, y tampoco dejaba de mirarme.
suspirado por Angi 15 suspiros de la noche
Contenido: "El bosque"
domingo 1 de noviembre de 2009
El bosque (28)
-“Rose”-La voz de Ray me obligo a abrir los ojos. ¡Por fin estaba abriendo los ojos!-“¡Rose!”
-“Ray”- Mi voz era apenas un susurro, pero por lo menos podía hablar.
-“¡Oh Rose! Pensaba que no despertarías nunca.”-Me dijo abrazándome.
-“Me haces daño.”-Le dije sonriendo
-“¿Qué?”
-“Me apretabas muy fuerte.”-Le dije sonriendo con más intensidad. Por fin sentía, por fin podría hacer todo con lo que llevaba soñando desde pequeña.
-“Te quiero Rose.”-Y sin esperar a que yo pudiera decirle nada, me cogió la cara entre sus manos y me besó. Note un cosquilleo por todo mi cuerpo, como si mil de mariposas volasen por mi interior, y por fin podía entender todo lo que decía la gente del amor. Sentir sus labios calientes sobre los míos, sus manos rozando mi piel, hizo que mi cabeza me diera vueltas; eran demasiadas experiencias para el primer día. Cuando empezó a faltarme el aliento, se separo lentamente de mi pero sin soltar mi cara.-“No veas el miedo que he pasado cuore.”
No podía contestar, tenía los ojos llenos de lágrimas. Le estaba sintiendo, notaba el calor que desprendían sus manos sobre mi rostro, todavía sentía sus labios sobre los míos. Estaba en estado de shock.
-“Rose ¿Estás bien?”-Me dijo preocupado al ver que no reaccionaba.-“¿Rose?”
-“Te estoy sintiendo, estoy sintiendo mis lágrimas. Yo…”-No tenía palabras para describir lo que sentía, solo podía decir que era algo demasiado fuerte, demasiado profundo y la única forma que tenía para desahogarlo, para sacarlo a flote era llorando. No podía estar más feliz. Era la primera vez que lloraba de alegría y esperaba que no fuera la última.
-“Ahora todo va a estar bien Rose. Ahora lo puedes tener todo.”-Me dijo cogiéndome la mano. Notaba cada palpitar de su sangre, notaba el latido de mi corazón. Era mi sueño, un sueño que por fin era realidad.
-“¿Cuánto llevo dormida?”-Le pregunte cuando vi que estaba amaneciendo.
-“¡Mierda!”-dijo Ray poniéndose rápidamente de pie y saliendo por la puerta de la habitación. Me quede quieta sin poder darle una explicación razonable a su comportamiento.
No pasaron ni tres minutos cuando volvió a aparecer por la puerta seguido del Doctor Mendikov.
-“Señorita Morgan, por fin se despierta.”-Me dijo mientras miraba el monitor de un aparato al que estaba enganchada.
-“¿Cuánto llevo dormida?”
-“Pues ha estado cuatro días en un estado cercano al coma.”-Al ver mi cara me explico.-“No ha llegado a estar en coma no sabemos muy bien porque, pero no había forma de despertarla.”
-“¿Cuatro días?”
-“Si, pero no se preocupe; ahora tendrá que estar dos días en observación como mucho, ya que esta casi como nueva. Solo debemos esperar a que empiece a cicatrizar bien la herida y se podrá ir sin ningún problema a casa. Eso sí en una semana como poco no podrá volar, ya que la presión podría fastidiar todo lo que hemos hecho.”
-“Perfecto.”-Le conteste sonriendo.
-“¿Cómo se siente?”
-“Mejor que nunca, lo estoy sintiendo todo. Es raro y molesta un poco, pero me acostumbrare rápido.”
-“Seguro; me alegro de haber podido ayudarles.”
-“Gracias.”-Le dijo Ray al Doctor dándole la mano.
-“No hay de qué Ray. Dales recuerdos a tus padres y a tu hermano de mi parte. Ahora creo que ya estamos en paz.”
-“Eso no es asunto mío Doctor, creo que sobre ese tema deberá hablar con mi padre.”
-“Por supuesto, dales recuerdos de todas formas.”
-“Lo hare.”
Y nada más decir eso se marchó. ¿Qué le habría pedido el doctor al padre de Ray para tener que seguir debiéndole favores? No lo sabía y preferí no hacer preguntas al respecto, mejor no saber ese tipo de cosas, ya que no me aportaban nada y seguramente solo conseguiría meterme en problemas; y además ahora tenía más cosas en las que pensar. Cómo por ejemplo en Ray, estaba apoyado en la pared a los pies de mi cama mirándome mientras pensaba. No pude evitar que una sonrisa saliera de mis labios, la cual se le contagio.
suspirado por Angi 15 suspiros de la noche
Contenido: "El bosque"
sábado 24 de octubre de 2009
El bosque (27)
Le seguí por un pasillo típico de hospital, largo, todo blanco y más limpio imposible, hasta que llegamos a una puerta en la que ponía en letras rojas y bien grandes: “Quirófano”. Ya no había marcha atrás.
Entramos en la sala y me mandaron quitarme la ropa y ponerme un batín de color verde pálido. Cuando termine de hacer todo lo que me habían mandado, me sentaron en una silla, la cual tenía unos hierros a la altura de la cabeza, suponía que eran para sujetarme.
-“Bien Rose.”-Empezó a decirme el doctor.-“Ahora te voy a explicar lo que te vamos a hacer. Mira, estos hierros que ves aquí, son para sujetarte la cabeza mientras dura la operación. A ti, te vamos a dormir completamente, ya que despierta no nos vas a poder ayudar mucho; normalmente cuando hacemos operaciones de este estilo dejamos a la gente despierta, con una pequeña anestesia claro, para que nos indique si le duele o molesta en alguna parte, pero tú no nos vas a poder indicar nada. Así que es una tontería hacerte pasar por este mal trago si no puedes hacer nada.”-Y me indico que me sentara en la silla, antes de continuar con su explicación.-“Ahora te vamos a poner la mascarilla con la anestesia y en unos segundos te dormirás completamente. Después te tendremos que rapar la cabeza.”-Al ver mi cara de susto dijo rápidamente.-“Pero lo haremos de forma que no tengas que esperar demasiado para poder volver a hacerte una coleta completa, solo te raparemos la zona necesaria. Y después de cortarte el pelo deberemos abrir el cráneo y meter un hierro para poder cauterizarte la “Herida” que tienes en el cerebro.”
-“Esta bien.”-Le conteste con apenas un hilo de voz.
-“Entonces vamos a empezar ya.”
Me pusieron la mascarilla y note como poco a poco los ojos se me iban cerrando y envié mi último pensamiento hacia Ray. Le quería, y debía mantenerme perfecta para poder devolverle este gran favor en un futuro cercano.
Entonces, no vi nada.
Caí en un sueño pesado, solamente sentía un vacío enorme y una soledad que me hundía hasta lo más profundo de mí ser. No sabía si habían pasado minutos, segundos o horas. Solo sabía que necesitaba despertarme ya, sentía como alguien me necesitaba y sollozaba mi nombre en apenas un susurro. ¿O es que estaba demasiado lejos como para oírle? Mientras oía susurrar mi nombre seguía cayendo por esa oscuridad y soledad que parecía que o iba a terminar nunca. ¿Y si me quedaba eternamente así? Habría preferido morir, eso sin duda. ¿Y si estaba muerta? Entonces debía estar en el infierno.
No sabría decir cuánto tiempo había estado cayendo por esa densa oscuridad, pero lo cierto es que empecé a ver una luz ¿Estaría muriéndome ahora? Mientras andaba hacía esa luz que me obligaba a entrecerrar los ojos oía como el susurrar de mi nombre aumentaba de intensidad, ya no era tan solo un susurro, era más que eso, y sentía un extraño hormigueo en la mano izquierda. ¿Por qué no moría ya de una santa vez o me despertaba? Y ¿qué diantres era ese extraño cosquilleo? Me estaba poniendo nerviosa y por lo visto la persona que susurraba mí nombre también, porque cada vez me llamaba con mayor insistencia.
-“Rose, vamos se que puedes oírme, despiértate por favor.”
¿Era Ray? Si era él no podía estar muerta, tenía que verle, tenía que hacer lo que me pedía. La voz no conseguía salir de mi garganta y mis ojos no se abrían por mucho que yo lo quisiera. Seguía pasando el tiempo y la voz de Ray dejó de llamarme. ¿Le abría pasado algo? Yo poco a poco iba sintiéndome más lúcida y podía pensar con mayor claridad. Recordaba que me habían operado y que lo que ahora me agobiaba era los restos que quedaban de la anestesia y que en unos minutos, como mucho unas horas me terminaría despertando. Así que no estaba ni cerca de estar muriéndome. ¿La operación habría dado resultado? No lo sabría hasta despertarme. ¿O sí? Llevaba todo el rato sintiendo una leve presión sobre mi cuerpo y no se me ocurría lo que podría ser, pero ahora me podía hacer una idea y la ilusión volvió a mí: Eran las sábanas. Tenían que ser las sabanas de mi cama que rozaban mi cuerpo. Era una sensación extraña, pero me agradaba, eran suaves y finas, y dejaban que pasara un poco el calor de algo que estaba apoyado al lado de mi costado izquierdo. ¿Qué podría ser? Para saberlo debía abrir los ojos, pero todavía no podía, lo único que sabía era que no podía ser más agradable ese pequeño contacto a través de las sábanas.
Me deje dormir pensando en esa agradable sensación, y me deje hundir en mis pensamientos sobre como sentiría el resto de las cosas, como sabrían las comidas, las tortitas con canela, como olerían las cosas, como sería sentir una lágrima sobre mis mejillas...
suspirado por Angi 14 suspiros de la noche
Contenido: "El bosque"
domingo 18 de octubre de 2009
El bosque (26)
No podía salir del cuarto con los ojos rojos estando Ray como estaba; así que decidí hacerme la fuerte y no soltar ni una sola lágrima más. Tenía que ser fuerte, por mí, por Ray, por Jordan, por todos.
-“¿Lista?”-Me dijo Ray cuando salí de la habitación.
-“Por supuesto, vámonos ya.”
-“Veremos a mis padres y a Tiziano cuando volvamos.”-Me cogió de la mano y me arrastro fuera de la casa hacia el coche de Tiziano.
-“Claro.”-¿Cómo decir que no? Él estaba seguro de que volvería, así que no le iba a quitar la ilusión.
El camino fue en silencio, en apenas una hora estaría ya en quirófano. No sabía cómo sentirme. Por mi cabeza pasaban miles de sentimientos distintos, ¿Miedo quizá? ¿O sino nervios? ¿La alegría de tener ante mi la oportunidad de una nueva vida? No sabía diferenciar lo que sentía, solo sabía que era tan intenso que no sabía cómo describirlo. ¿Cómo debería sentirme? Cómo saberlo.
-“Ya estamos.”-dije en apenas un susurro cuando baje del coche.
-“Si, ya estamos.”- Y acercándose a mí, me cogió la mano y me guió hasta la consulta del Doctor.
Cada paso que daba sentía como se me aceleraba el pulso, no sentía el sudor en mi piel, pero sí que lo podía ver. Tenía que relajarme, todo iba a salir bien, y si no salía, no me debía preocupar, ya que no me enteraría de nada. Entonces me di cuenta de que no tenía miedo por mí. Tenía miedo por el resto de la gente, por lo que le podía pasar a Ray, a Jordan y a Ana cuando yo no estuviera a su lado. Temía por su futuro, no por el mío.
-“Buenos días señor Trivaldi, señorita Morgan.”-Nos saludo el doctor Mendikov cuando entramos en la consulta.
-“Buenos días.”-Le contestamos a la vez.
-“Si está preparada podemos empezar ya.”-Me dijo, y los dos, Ray y el Doctor, se me quedaron mirando esperando a que contestara.
-“Sí, claro, podemos empezar ya.”
-“Entonces deme unos segundos que avise a mi compañero para que él se encargue de la consulta y vamos.”-Nos quedamos mirando cómo se iba el doctor hacia la zona de médicos. Yo no podía decirle nada a Ray, no se me ocurría nada.
-“Rose.”
-“¿Sí?”
-“Tengo miedo, mucho miedo, más del que jamás he podido tener en toda mi vida.”
-“Ray, no debes tener miedo. No va a pasarme nada.”
-“No finjas que no estás asustada Rose, no tienes porque hacerte la fuerte.”
-“Pero como deje ver que tengo miedo jamás entrare en ese quirófano, necesito fingir para coger fuerzas y entrar, allí dentro ya no me podre echar atrás.”
-“Señorita Morgan, ya está todo listo.”-Nos interrumpió el doctor Mendikov.
-“De acuerdo.”-Le dije mientras me giraba para volver a mirar a Ray.-“Gracias Ray, Te quiero, y no tengas miedo, en unas horas volveremos a estar juntos.”
-“Te quiero.”-Y antes de que me pudiera marchar me beso en la frente y me soltó la mano para que pudiera seguir al doctor.
suspirado por Angi 6 suspiros de la noche
Contenido: "El bosque"
viernes 9 de octubre de 2009
El bosque (25)
Tenía que hablar con Ana y también quería llamar a Jordan; ¿Les volvería a ver? Seguro, tenía que ser optimista y pensar que todo iba a terminar como en mis sueños, debía hacerlo, aunque no me lo creyera, pero debía hacerlo por Ray, él deseaba verme a mí segura, ya que si yo no lo estaba él se echaría para atrás. Y eso no me lo podía permitir, no cuando estaba tan cerca de poder conseguirlo.
-“Tu puedes Rose.”-Me dije mientras marcaba el número de Ana, pensaba que sería más fácil decírselo a ella, ya que ya sabía a lo que había venido. ¿Pero Jordan? No, con él iba a ser todo más difícil.
-“Ana”
-“¿Rose? ¿Qué pasa?”
-“No te preocupes Ana, solo te llamo para decirte que hoy es la operación.”
-“¿Tan pronto?”
-“Si, la verdad es que mejor, así volveremos antes a casa.”
-“¿No te gusta aquello?”
-“¿Estas de broma? Es lo más bonito que he visto. Tendrás que venir alguna vez de viaje Ana, estoy segura de que te encantara.”
-“Volveremos juntas la próxima vez. Te lo prometo.”
-“Eso espero Ana, te quiero.”
-“Y yo a ti amor, ten cuidado. Nos veremos dentro de poco.”
-“Adiós.”-Había sido la conversación más extraña que había podido tener nunca con Ana. La notaba preocupada, ¿cómo no estarlo? Podía quedarme en Sicilia eternamente o volver como una persona nueva a mi pequeño hogar.
-“¿Jordan?”-Pregunte cuando cogieron el teléfono.
-“¡Rose! Pensé que ya te habías olvidado de mi.”
-“Como podría…”-Le dije pensando en que iba a ser más difícil de lo que había pensado.
-“¿Dónde estás? En unos días iré para casa, ya tendré dieciocho años y mis padres me dejan ir a vivir allí, así que me comprare la casa.”
-“Eso esta genial, ¿pero cómo la vas a pagar tu solo?”-Le pregunte para conseguir más tiempo.
-“Alquilaría habitaciones a conocidos, por eso también quería llamarte, haber si te unías. ¿No es genial?”
-“Sí, la verdad es que está muy bien, pero Jordan, yo en verdad te llamaba para despedirme.”
-“¿Qué ha pasado Rose?”-Me pregunto con la voz más seria que había oído nunca salir de su boca.
-“En un rato me van a operar, no sé cómo saldré de la operación y no quiero irme sin haber hablado contigo.”
-“¿Dónde estás Rose?”
-“Estoy en Sicilia, con Ray. Ayer fuimos a ver a un médico para que mirase lo de mi cabeza, y me ha dicho que puede tener cura, pero que es un poco complicada la operación. Puede que todo salga bien y que dentro de unos días nos veamos en casa, o puede que nos veamos y que yo sea un vegetal, o puede…”
-“No hace falta que sigas, ya sé que viene a continuación. Rose, ¿Por qué no me dijiste nada antes?”
-“Con todo lo que te ha pasado no me parecía justo, no quería preocuparte más.”
-“Rose, te quiero, no soportaría no poder volver a verte.”
-“Ya sabes que yo también te quiero Jordan, pero no puedo quererte como tú me quieres.”
-“Lo sé, y no te pido que me quieras así Rose, solo vuelve.”- No podían salir más lágrimas de mis ojos, ¿Por qué esto me tenía que pasar a mí? La vida es demasiado dura, y encima te mata. Nada tiene sentido y menos cuando se trata de amor.-“Rose, por favor dime algo.”
-“Yo… no se qué decirte J, no, no sé.”
-“¿Estas llorando? ¡Rose por favor no!”
-“Yo… Jordan, no puedo prometerte mi vuelta, no me obligues a prometerte algo que no sé si podre cumplir.”
-“Rose, te necesito a mi lado, ya sea como amiga, como hermana, como vecina... Da igual como sea pero te necesito. Y ten en cuenta, que siempre estaré para lo que quieras, cuando quieras y como quieras.”
-“Gracias Jordan.”-Le dije mientras sacaba la ropa que me iba a poner para ir al médico.-“Me tengo que ir ya al médico, cuando salga te llamare.”
-“Esperare tu llamada, suerte.”
-“Adiós Jordan”
-“Adiós Rose, te quiero.”
suspirado por Angi 8 suspiros de la noche
Contenido: "El bosque"
viernes 2 de octubre de 2009
Nuevo blog!!
hola gentecilla!
acabo de abrir otro blog ( Mi pequeño rincón)en el cual subiré los dibujos que hago e iré poniendo música ya algunas cosas interesantes que valla viendo. espero que os guste aunque de momento no tiene nada, pero bueno, para mañana espero haber podido subir algo, este nuevo blog no tendrá nada que ver con la reina de la noche, y seguramente no tenga ni la mitad de seguidores, pero principalmente lo he creado para que la gente vea lo que dibujo, desde los primeros dibujos hasta los más recientes y que los critiquen, que me digan en lo que puedo mejorar y me den algunos consejillos.
Muchisimas gracias por todo.
Angi
suspirado por Angi 10 suspiros de la noche
Contenido: Avisos y demas cosillas
El bosque (24)
Eran pasadas las doce y todavía no había vuelto Ray. ¿Por qué se habría puesto así? No entendía nada, pero esperaba poder descubrirlo al día siguiente antes de ir a quirófano.
Empecé a levantarme para apagar la luz de mi cuarto cuando oí como se abría la puerta. Por fin había vuelto, pero yo seguía molesta y no me podía tragar el orgullo tan fácilmente.
-“¿Rose?”-Me llamo mientras abría lentamente la puerta.
No le quería contestar, me había dolido y mucho su comentario, y ahora no podría soportar una conversación con él; no estaba de humor ni siquiera para sus disculpas.
-“Rose perdóname por favor, no sé que me ha pasado. Sabes que jamás diría nada que te hiriera.”-Dijo sentándose en la silla mientras yo seguí medio tumbada en la cama.
-“Pues ya lo has hecho.”
-“Rose, sé que no tiene escusa alguna el que haya sido tan capullo. Pero tengo miedo y mucho.”
-“¿Por qué tienes miedo?”-Le pregunte incorporándome y dejando atrás el orgullo. Por encima de todo estaba él, no podía tratarle mal o enfadarme por un comentario por mucho daño que me hubiera hecho; él estaba haciendo más por mí que nadie en todo el mundo, no podía cabrearme a la mínima con él, y más viendo el dolor que se veía en su mirada.
-“De que no salga bien Rose, tengo miedo de perderte para siempre.”
-“No me perderás nunca Ray, jamás.”- Le dije poniéndome de rodillas a su lado y cogiéndole la cara con las manos.-“¿Me has oído? Nunca, pase lo que pase mañana, siempre, y tenlo bien claro, siempre te querré y estaré a tu lado, da igual lo que pase. Nada ni nadie me podrá separar de ti.”
-“Rose…”-Y me abrazo, necesitaba sentir sus abrazos, necesitaba sentirle. Y mañana podría tener todo lo que siempre había soñado.
-“Ahora debes descansar, te espera un día muy largo.”
-“¿Y esto me lo dice la que mañana entra en quirófano?”
-“Anda cállate, que yo podre dormir después de la operación.”
-“Te quiero Rose.”
-“Lo sé.”- Y dándome un beso en la frente se marcho a su cuarto.
Ya estaba tranquila. Podía dormir sin miedo al mañana, centrándome en Ray claro, ya que con cada minuto que pasaba iba notando como se me formaba un nudo en el estomago. Mañana podría empezar todo o terminar. ¿Cómo no estar nerviosa? Mi vida dependía de aquel medico, mis sueños se cumplirían o terminarían en el olvido junto a mí.
Me despertó el sonido de un cacharro contra el suelo y un pequeño grito de Ray.
-“Mierda”
¿Qué estaba haciendo? Me levante lentamente de la cama, me coloque un poco el pelo y salí para ver lo que pasaba.
-“¿Te he despertado?”-y al ver que asentía dijo.-“Mierda.”
-“Bueno, en verdad no me has despertado tu, ha sido la sartén.”-Y le sonreí.
-“Bueno, ahora no te puedo despertar llevándote el desayuno a la cama, lo haré cuando volvamos a casa.”
-“Ray…”- Le dije mientras me acercaba a él y le abrazaba.
-“No es tan fácil cocinar como parece, y más sin hacer ruido.”-Me dijo mirándome con cara de niño triste.
-“Bueno, y ¿Qué delicias me ha preparado mi querido Chef?”
-“Espero que te guste”- Y los ojos se le iluminaron por la emoción.-“Nunca antes había cocinado para alguien que no fuera Tiziano o yo.”
-“Bueno, ahora me tienes a mí de conejillo de indias.”
-“Jajaja, que graciosa.”-Y cogiéndome de los hombros me sentó en la silla.-“Un desayuno de reyes, para mi pequeña princesa.”
-“Anda no me seas cursi querido.”-Le dije guiñándole un ojo.-“Puf que buena pinta.”
-“Es leche frita.”- Me dijo todo orgulloso.-“Espero que te guste, es bastante dulce.”
-“Contigo me basta, lástima que no seas comestible.”
-“¿Quién sabe? Podrías volverte caníbal.”
-“Mmm, podría probar.”- y le di un pequeño mordisco en la mano.
-“Todavía no, eso para unos días; así podrás probar mi sabor.”-Y se quedo callado durante unos segundos.-“Tu no puedes saborear ¿No?”
-“Todavía no.”-Y rápidamente añadí.-“Pero ha sido un detalle precioso.”
-“Bueno, el próximo si que lo podrás saborear, y te aseguro que te encantara.”
-“No lo dudo.”- y empecé a comer lo que me había preparado.-“¿A qué hora tenemos que estar en quirófano?”
-“Como hacía las diez, tenemos todavía hora y media; aunque tardamos casi cuarenta y cinco minutos en llegar.”
-“Será mejor que me prepare y llame a Ana…”
-“No vas a tener que despedirte de nadie Rose, va a terminar todo bien.”
-“Eso espero.”-Terminé mi desayuno y me fui hacia mi habitación para cambiarme.
suspirado por Angi 5 suspiros de la noche
Contenido: "El bosque"
sábado 26 de septiembre de 2009
El bosque (23)
-“Rose Morgan.”-Me llamó un hombre bastante guapo y con un acento muy sexi.-“Soy el doctor Mendikov.”
-“Un placer.”
-“Ya me contó el señor Trivaldi su problema, me gustaría hacerla algunas pruebas para ver lo que se puede hacer.”
-“Claro.”
Se pasó toda la mañana haciéndome pruebas, comimos y siguió por la tarde, ya no me acuerdo ni de los nombres que tenían. Pensé que podríamos ver algo más de Sicilia por la tarde, pero no salimos de la consulta hasta las ocho que nos dio los resultados.
-“Mira Rose, voy a serte sincero, no sé si se podrá solucionar.” –Me enseño una imagen de mi cerebro y empezó a explicármelo todo.-“Mira, ¿ves esa marca de ahí? Esa es la lesión por así llamarla que hace que tengas ese problema, podemos cauterizarla y puede que se solucione el problema, aunque no es seguro.”
-“¿Es peligrosa la operación?”-Le pregunto Ray muy serio.
-“Sí, es peligrosa, pero normalmente con operaciones por el estilo no hemos tenido ningún problema.”-Se quedo callado unos segundo pensando y continuo.-“Es cierto que nunca he operado a nadie como ella, pero estoy casi seguro de que no habrá ningún problema, como ya digo, no es seguro que de resultado.”
-“¿Y para cuando tiene el quirófano?”
-“Para mañana por la mañana si pueden.”
-“¿Qué dices?”- Me pregunto Ray.
-“Yo… claro, si, ¿No?”
-“Si, estaremos mañana a primera hora.”
-“Les espero.”
No podía creer que de verdad tuviese una oportunidad y tan pronto. ¿Podría salir de verdad curada? Prefería no hacerme ilusiones. Entramos en el coche en silencio, ¿De qué podríamos hablar? Ninguna conversación podría llenar el vacío que nos rodeaba, yo más que preocupada por mí lo estaba por Ray, veía como mantenía un duelo interno. No sabía que le pasaba, pero lo podía sospechar.
-“Ray, por favor, ¿qué te pasa?”-Le pregunte cuando estábamos entrando en el garaje.
-“No te preocupes Rose, no es nada.”
-“No soporto ver así tus ojos Ray.”
-“Así ¿cómo?”
-“Apagados, están como muertos, y me duele verte así.”
-“¡Qué ironía!”
-“¿Perdona?”-Le dije mientras se me llenaban de lágrimas los ojos. Lo cual no debió ver, ya que me contesto sin cambiar lo más mínimo.
-“Qué tú puedas sentir dolor, es bastante irónico, ¿No crees?”
-“Eres un capullo Ray.”- y sin esperar a que terminase de parar el coche abrí la puerta y salí con paso decidido hacía mi habitación, ¿cómo podía acabar de decirme eso? Yo que le acababa de abrir mis sentimientos, que acababa de decirle lo mal que lo pasaba al verle a él mal, tenía que soportar aquel comentario.
En esos momentos deseaba con toda mi alma, no curarme nunca, y así poder hacer sufrir a Ray todo lo que yo estaba sufriendo pero al contrario.
“Cálmate” Me dije a mi misma “No quieres pegarle, no eres tan agresiva Rose, ya no. Le quieres y él te quiere y eso es lo que importa” Pero ¿De verdad me quería? “O seré estúpida” Me reprendí a mí misma, “Si no te quisiera no estarías aquí ¿No crees?”
Mientras hablaba conmigo misma llegue a mi dormitorio, me puse el pijama y me tire sobre la cama. No iba a poder dormir, así que decidí ponerme a escuchar música y a escribir.
(...)
suspirado por Angi 11 suspiros de la noche
Contenido: "El bosque"
sábado 19 de septiembre de 2009
Por fín!
Hola gente!
Lo primero que os quiero decir es que muchísimas gracias por esperar tanto.
Ahora mismo acabo de subir la siguiente parte de "El bosque" y bueno traigo una mala noticia para todos aquellos que estén leyendo la historia ya que solamente podre actualizar sábados o domingos, y supongo que solo podré subir una parte a la semana. Aunque bueno, ahora haré más largas las entradas, para que así podamos adelantar más en la historia.
De veras que lo siento pero como he empezado a estudiar y a trabajar me resulta imposible hacerlo en otro momento o más seguido.
Muchísimas gracias por vuestra paciencia.
Un beso enorme para todos
suspirado por Angi 9 suspiros de la noche
Contenido: Avisos y demas cosillas



Debo darle las gracias por este diseño a Favole de cine con amigos. ¡Muchisimas gracias es genial!











































